Accidentes, Aeronáutica general

El misterio del “Pájaro Blanco”

Charles Lindbergh es considerado como el primer piloto en cruzar el Atlántico de Nueva York a París en un vuelo sin escalas. Despegó el 20 de mayo de 1927 y aterrizó en la capital francesa 33 horas después. Pero hay quien afirma que Lindbergh no fue el primero en hacerlo: tan sólo once días antes del vuelo del piloto americano, dos franceses, Charles Nungesser y François Coli intentaron la hazaña, despegando desde París. Pero nunca llegaron a Nueva York.

La desaparición de l’Oiseau Blanc

Nungesser y Coli despegaron el 8 de mayo de 1927 a bordo de su flamante avión, l’Oiseau Blanc (el Pájaro Blanco). La salida se planeó de la noche a la mañana, pues todas las informaciones meteorológicas del 7 de mayo apuntaban a unas condiciones óptimas para el siguiente día. Los dos pilotos planeaban seguir una ruta que los llevase hacia el noroeste, pasando por el Canal de la Mancha, por el sur de Irlanda y por las costas de Canadá hasta llegar finalmente a Nueva York. Varios aviones siguieron a l’Oiseau Blanc hasta el norte de Francia. El Pájaro fue visto con una certitud absoluta hasta que se adentró en el Canal. A partir de ahí, son todo especulaciones.

Miles de personas se congregaron en Nueva York para dar la bienvenida a los pilotos franceses, pero la tardanza de estos disparó los rumores. Finalmente, una vez transcurridas las 40 horas de autonomía del avión, saltaron todas las alarmas y se pusieron en marcha las tareas de búsqueda del aparato. La primera hipótesis que se barajó fue que el avión se precipitó al agua en el Canal de la Mancha por culpa de la excesiva carga de combustible, que dificultaba el manejo de la aeronave.

Tras no encontrar nada, se pensó que el Pájaro Blanco podría haberse estrellado en el Atlántico debido a alguna fuerte tormenta. Más tarde la búsqueda se llevó a Canadá, donde algunos testigos aseguraban haber visto un “avión blanco” sobrevolar la costa. Incluso algún testimonio afirmaba que el avión había impactado contra el mar por culpa de una densa niebla. Otras fuentes aseguraron que el avión había caído en un denso bosque en el estado de Maine, ya territorio estadounidense. Esto último habría sucedido al agotarse el combustible, después de haber hecho un rodeo de varios cientos de kilómetros para evitar una tormenta.

Sin embargo, todas las búsquedas, que incluso siguen en la actualidad, no han arrojado nada en claro, y a día de hoy el misterio de l’Oiseau Blanc sigue sin ser resuelto.

Una teoría de conspiración

La asociación francesa “A la búsqueda de l’Oiseau Blanc” sigue trabajando en este asunto. Su presidente, Bernard Decré, consiguió en 2009 que se reanudasen las búsquedas en Saint-Pierre-et-Miquelon, Canadá. Él está convencido de que el Pájaro Blanco llegó a cruzar el Atlántico y, aunque no lo dice directamente, parece insinuar que hay gato encerrado en el accidente de este avión.

Desde el blog de la asociación, tras un duro trabajo de investigación, afirman que hay claras evidencias que demuestran que el Pájaro Blanco llegó a cruzar el océano. En concreto, aseguran haber encontrado un telegrama enviado por los guardacostas de Portland que decían haber encontrado “dos alas blancas, una sobre la otra, que parecen ser del avión de Nungesser y Coli“. Además, desde el blog dicen que hay registros de tres embarcaciones de los guardacostas que pasaron por la zona en la que se produjo el accidente, y podría haber pruebas de que una de ellas transportó las alas. Sin embargo, no se sabe nada de esos restos, lo que les lleva a pensar que fueron clasificados como confidenciales por las autoridades.

Y en la asociación no se quedan ahí, sino que van un poco más lejos y dicen que la desaparición de l’Oiseau Blanc tuvo que ver con la famosa Ley Seca. El avión podría haber sido derribado a tiros por un grupo de contrabandistas de alcohol pensando que se trataba de una aeronave de los guardacostas. O al revés, fueron los guardacostas los que derribaron el avión creyendo que se trataba de unos contrabandistas. Incluso se ha llegado a plantear la posibilidad de que los americanos emitieran partes meteorológicos falsos para provocar que los dos pilotos franceses se metieran de lleno en una zona de tormentas de la que tal vez nunca salieron.

Hoy en día, nada parece estar claro, ni parece que pueda resolverse en el futuro. ¿Fue un desafortunado accidente? ¿O se trató de una conspiración para que un americano (Lindbergh) y no dos franceses fueran los primeros en cruzar el Atlántico?

Comentarios

Aún no hay comentarios.

¡Comenta esto!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: