Artefactos extraños

El predecesor del Beluga: el Super Guppy

Hace unos meses celebramos el vigésimo aniversario de la entrada en servicio del famoso A300 Super Transporter, más conocido como Beluga. El archifamoso avión de transporte de Airbus (del cual existen cinco ejemplares) vive sus últimos años de operación y posiblemente de aquí a 2020 sea reemplazado por el Beluga XL, basado en un A330. Hoy, en lugar de mirar al futuro, miraremos al pasado para descubrir el que fuera su predecesor: el Super Guppy.

Super Guppy Turbine propiedad de la NASA

Super Guppy Turbine propiedad de la NASA

Los orígenes del Guppy

Todo comenzó en 1960, cuando la NASA vio necesaria una nueva forma de transportar piezas especialmente voluminosas para el programa Apollo. Los medios habituales, terrestre o marino, eran demasiado lentos y caros. Así pues, la NASA encargó a la empresa Aero Spacelines la fabricación de una aeronave capaz de llevar las partes más grandes de los cohetes espaciales.

Aero Spacelines construyó un primer prototipo al que llamaron Pregnant Guppy (que podría traducirse como pez embarazado). El diseño derivaba del Boeing Stratocruiser, un bombardero de la época de la Segunda Guerra Mundial. Tras volar por primera vez en 1962, demostró ser un éxito total y en 1965 se empezó a construir una versión mejorada: el Super Guppy. Este sería más grande que el anterior, con una mejor capacidad de carga y una velocidad de crucero superior. Además, se incorporaba un sistema de presurización que le permitía volar a altitudes mayores.

Cockpit del Super Guppy de la NASA actualmente en activo

Apenas se había construido el primer prototipo de Super Guppy que ya se introdujeron más mejoras de diseño estructural, y lo más importante: se reemplazaron los antiguos motores de pistón por unos turbohélice muy similares a los que montaba el C-130 Hércules. A la versión remotorizada la llamaron Super Guppy Turbine y se construyeron otros dos ejemplares, aunque en la práctica todos eran llamados Super Guppy.

Los Guppy como aviones de transporte de Airbus

A finales de los sesenta, cuando el hombre ya había pisado la luna varias veces y el programa Apollo llegaba a su fin, la necesidad de los Guppy ya no era tal (recordemos que disponían de un Pregnant Guppy, un Super Guppy y dos Super Guppy Turbine). De esta manera, en 1971 uno de los SGT fue vendido a Airbus. Por aquel entonces la compañía europea empezaba a consolidarse como fabricante de aviones con su recién estrenado A300, y al igual que la NASA una década antes, necesitaban un medio de transporte que les permitiera llevar rápidamente grandes piezas para acelerar la fabricación de sus aviones.

Exposición del primer Super Guppy construido. Arizona, EEUU.

Tras la adquisición del primer Super Guppy, Airbus compró el segundo a la NASA en 1973. El éxito de estos aviones era rotundo, por ello el consorcio europeo adquirió el derecho de fabricarlos, llegando a construir otros dos Guppys en Francia a principios de los 80.

Durante muchos años estos aviones estuvieron transportando componentes entre las diferentes factorías distribuidas por Europa. Sin embargo, a principios de los 90 Airbus decidió desarrollar su propia versión del Guppy basándose en el A300, un avión mucho más moderno y con mayor capacidad de carga. Y así, en 1996, con la entrada en servicio de los nuevos Beluga, los Super Guppy fueron retirados de la flota en activo de Airbus.

¿Qué ha sido de ellos?

De los cinco Super Guppy construidos, cuatro de ellos se encuentran en exposición. Uno en EEUU y los otros tres en Europa (Alemania, Inglaterra y Francia). Este último, con matrícula F-BPPA, ha pasado a formar parte en 2015 del museo de aeronáutica de Toulouse. Antes pertenecía a la asociación “ailes anciennes de Toulouse“, un grupo de gente que de forma altruista se ocupa de restaurar aviones antiguos. Hace unos años, fue cedido a Airbus para una restauración completa y ahora es posible visitarlo por dentro en este museo.

Exposición del segundo Super Guppy fabricado, en Toulouse (Francia)

Exposición del segundo Super Guppy fabricado con la librea de Airbus, en Toulouse (Francia)

¿Y el quinto Super Guppy? Es propiedad de la NASA, y sigue en servicio a día de hoy para realizar labores de transporte. Cada vuelo suele necesitar una tripulación bastante nutrida: dos pilotos, dos ingenieros de vuelo, un responsable de carga y al menos un técnico de mantenimiento. Sin duda me parece genial que el organismo americano mantenga activo al que ha sido uno de los aviones más icónicos de la historia.

Para concluir, os dejo un vídeo del Super Guppy aterrizando hace unos años, una verdadera leyenda:

Fuentes y enlaces interesantes

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