Accidentes, Aeronáutica general

A350-1000 y su despegue con fallo de motor

Quizá para muchos no sea nada del otro mundo, pero a mi este vídeo me ha parecido buenísimo. El A350-1000 se encuentra en plena fase de certificación, y el viernes pasado (10 de marzo de 2017) uno de los prototipos realizó un ensayo en Toulouse en el que se probaba la capacidad de despegue con un solo motor operativo. Os dejo aquí la secuencia y a continuación comentamos algunas cosas:

En el vídeo se aprecia perfectamente cómo al aparato le cuesta mucho más despegar de lo que es habitual. Y es que hay que tener en cuenta que una pérdida de motor representa dos problemas principales:

  • Pérdida de la mitad de la potencia (en el caso de los bi-motores), por no hablar de la pérdida de uno de los sistemas hidráulicos.
  • Lo que se llama empuje asimétrico: al haber solo un motor empujando, el avión no está compensado y tenderá a “torcerse” hacia el lado del motor inoperativo, haciendo que sea mucho más difícil controlarlo.

Como muchos sabréis, a todo avión de pasajeros se le exije que sea capaz de levantar el vuelo en caso de que un motor falle después de alcanzar la velocidad de no retorno (V1). Resulta casi obvio decir que si el fallo ocurre antes de V1, lo mejor que puede hacer el piloto es echar el freno y abortar la maniobra.

Con solo la mitad de la potencia disponible es evidente que el ascenso se vuelve mucho más complicado. Es por esto que se define un procedimiento específico de despegue para estos casos. Tras el fallo, el avión tiene que seguir acelerando hasta alcanzar la velocidad de despegue. Una vez en el aire y sobrepasada la velocidad de seguridad (V2) se tiene que continuar ascendiendo suavemente hasta que se llega a una altitud segura y libre de obstáculos.

A continuación, se debe nivelar el vuelo manteniendo la potencia máxima para ganar velocidad. Esto es de vital importancia, ya que la potencia disponible podría no ser suficiente para mantener el ascenso inicial y podría provocar la entrada en pérdida. Cuando la velocidad es suficiente para retraer los flaps y garantizar la seguridad, solo entonces el avión puede reanudar el ascenso. Finalmente, tras superar los 1500 pies de altura se considera que el despegue ha sido exitoso. A partir de ese momento el piloto puede poner en marcha los procedimientos de fallo de motor (intentar encenderlo de nuevo, realizar un aterrizaje de emergencia, etc.).

El motor del A350-1000 montado en un A380 durante su fase de pruebas (cosecha propia).

¿Por qué me ha impresionado tanto este vídeo? En primer lugar porque se aprecian bien dichas maniobras y porque también se aprecia el empuje asimétrico: el piloto se ve obligado a meter mucho timón de dirección con el fin de corregir la actitud del avión y mantener el vuelo recto. Pero también se me han puesto los pelos de punta al pensar que a escasos 200 metros de donde este vídeo fue grabado, hace 23 años, un A330 se estrelló haciendo el mismo tipo de prueba.

El accidente del A330 en Toulouse

Descubrí este suceso por casualidad hace un par de años. Me encontraba spotteando cerca de la colina desde la que fue grabado el vídeo cuando vi un cartel en la valla del aeropuerto que rezaba “MEMORIAL A330”. Preguntándome qué hacía allí un cartel así me puse a investigar y encontré rápido la respuesta.

En junio de 1994, un A330 recién salido de la fábrica y que estaba destinado a Thai Airways, realizaba uno de los típicos vuelos de aceptación. El objetivo de estos es comprobar que todos los sistemas funcionan perfectamente antes de entregar el aparato al cliente. En aquella ocasión también se utilizó el vuelo como demostración para impresionar a otros futuros compradores. Es por ello que dentro del avión se encontraban un directivo de Airbus así como un directivo y dos pilotos de Alitalia. Tras un par de maniobras rutinarias, se decidió hacer una prueba de despegue con fallo de motor para mostrar las capacidades del A330. Para complicar más aún la tarea, en la parte trasera del avión se cargaron toneladas de bidones con agua. Esto desplazaba el centro de gravedad hacia atrás hasta el máximo permitido, haciendo que fuera más inestable.

Cartel indicando la ubicación del memorial al A330 accidentado. Copyright 

Todo fue según lo previsto hasta que el avión levantó las ruedas del suelo. El comandante activó el piloto automático, sin percatarse de que se había memorizado una altitud de 2000 pies durante el vuelo anterior. El morro del aparato subió abruptamente, ya que el sistema de control prentedía alcanzar la altitud memorizada. La agresiva maniobra del avión hizo que perdiera velocidad rápidamente: para intentar bajar el morro del avión, los pilotos redujeron ligeramente la potencia, agravando así la reducción de velocidad. Finalmente el avión acabó entrando en pérdida y estrellándose contra el suelo. Lamentablemente los siete ocupantes fallecieron.

Entre las causas encontradas por la investigación, el mal reglaje del piloto automático, la ausencia de un sistema de limitación de la actitud del avión en estas condiciones, y las reacciones inadecuadas de los pilotos (probablemente debido a la fatiga y a algo de complacencia). Sin entrar a valorar esto, queda claro que pese a que los aviones hoy en día están preparados para despegar con un solo motor, sigue siendo una situación de mucho riesgo que puede acabar en tragedia.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

¡Comenta esto!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: