¿Por qué le gusta tanto a Boeing el número 7?

Es una pregunta curiosa, aunque tal vez muchos conozcáis la respuesta. Lo cierto es que llama la atención que los aviones de la marca Boeing suenen siempre «siete-algo-siete«, y como todo en esta vida, tiene su pequeña explicación.

Hasta la Segunda Guerra Mundial, Boeing era una compañía que llevaba ya unos cuantos años construyendo tanto aviones militares como civiles, aunque con la guerra prácticamente centraron todos sus recursos en la producción de bombarderos, según se dice, llegando a construir 350 unidades mensuales a comienzos de 1944.

Un B-29 Superfortress en vuelo.
Un B-29 Superfortress en vuelo.

Una vez acabado el conflicto, la compañía tuvo que reestructurarse para dejar de producir tantas aeronaves militares, abriéndose paso de nuevo a los transportes civiles y a otras áreas menos conocidas como los misiles y los cohetes. A partir de ahí, decidieron establecer una notación concreta para todos sus modelos, dependiendo del tipo y del uso que se le diera. Según se cuenta en internet, los productos Boeing se clasificaban en:

  • Serie 100 – Helicópteros
  • Serie 200 – Primeros aviones de antes de la guerra
  • Serie 300 – Aviones civiles posteriores a la Segunda Guerra Mundial
  • Serie 400 – Bombarderos
  • Serie 500 – Turbinas
  • Serie 600 – Misiles y cohetes
  • Serie 700 – Aviones comerciales a reacción
  • Serie 900 – Modelos experimentales

Tras la introducción de los motores a reacción en los aviones militares, pronto se vio la necesidad de hacer lo mismo con los aviones de línea, así que los grandes fabricantes se pusieron manos a la obra. Boeing diseñó el primer prototipo, conocido como Boeing 367-80 o simplemente «Dash 80«. Este nuevo avión supuso una revolución y marcó nuevos récords de velocidad y durabilidad estructural, asegurando así su éxito en el mundo de la aviación tanto comercial como militar.

B-707 de Air France en 1972.
B-707 de Air France en 1972.

Así pues, se comenzó la producción del que iba a ser el primer modelo de la serie de aviones a reacción de Boeing, el B-700. Sin embargo, el fabricante decidió cambiaren el último momento ese nombre por el de B-707. ¿La razón? Bueno, simplemente porque sonaba con más gancho que B-700. Parece mentira que todo se resuma en esa frase, pero a la vista salta que los de marketing no se equivocaron.

A partir de ahí, ya se sabe… B-727, B-737, B-747… Y así hemos llegado hasta el B-787, tan popular hoy en día. La única excepción se encuentra en el modelo B-720, que no sigue la pauta establecida. Aunque a decir verdad, este avión iba a llamarse en un comienzo Boeing 707-020, al tratarse de una variante del B-707. A mí la pregunta que me queda es… Cuando llegue el B-797, ¿qué harán los de Boeing con el nombre de sus futuros aviones?

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Jorge Henao
5 años

serie 8 ??? top secret???

Humberto Modejar Gonzalez
Humberto Modejar Gonzalez
5 años

¿Un nuevo error del milenio o sus tanques pensantes calcularon la destrucción del planeta hasta esa cifra?

Xarlie
5 años

Seguramente no pensaron que llegarían más allá del efecto 2000 o del fin del mundo 2012

ZP
ZP
5 años

Podría ser 7A7

Xarlie
5 años
Reply to  ZP

¡Vaya, en hexadecimal! Esa sí que sería buena, sin duda.

Juan Miguel miranda

Pues me imagino que pondrán 7107 7117 etc. Sigue sonando bien y va en secuencia

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[…] ¿Por qué los aviones comerciales de Boeing empiezan por 7? […]

Will Wizzard
Will Wizzard
6 años

Boeing 7707?

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[…] los respetos hacia el A400-M). ¿Cuál es la razón por la que se ha elegido ese número? Ya vimos en otra entrada que el principal competidor de Airbus, Boeing, sí que tenía sus motivos para nombrar a sus […]

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