trabajar en el new space

Trabajar en el nuevo sector espacial (New Space): de la universidad a lanzar nanosatélites sin pasar por la NASA

Mira, voy a serte sincero.

Cuando yo estudiaba la carrera, allá por los tiempos en los que WhatsApp no existía y teníamos que comunicarnos por MSN Messenger, decir que querías trabajar en el espacio sonaba a chiste.

Lo normal era intentar meterse en Airbus, en una aerolínea o en algún fabricante de estructuras.

Pero estamos en 2026. Y el panorama ha cambiado tanto que da vértigo.

Hoy ves los lanzamientos de la Starship de SpaceX como quien ve un partido de fútbol. El Miura 5 de PLD Space ya es una realidad que hace ruido en Elche. Y tú, que estás terminando la carrera o llevas un par de años peleándote con CATIA en una oficina gris, te preguntas:

«¿Puedo yo meterme ahí? ¿O sigo siendo un iluso?»

La respuesta corta es: Sí, puedes. Y te necesitan.

La respuesta larga, y la que te va a ahorrar un par de años de dar palos de ciego, es la que te voy a contar ahora.

Porque aunque yo soy hombre de atmósfera (llevo más de 10 años peleándome con aviones, no con cohetes), tengo la agenda del móvil llena de amigos y excompañeros que dieron el salto a espacio. Gente que ha pasado por Ariane, la ESA o la mismísima NASA.

Así que hoy vamos a hablar de la realidad del sector New Space. Sin filtros de recursos humanos.

El mito del «New Space» vs. la vieja guardia

Primero, quítate la idea romántica de la cabeza.

Trabajar en el espacio no es estar flotando en gravedad cero. Es estar sentado delante de una pantalla con tres monitores, con los ojos rojos, revisando por quinta vez si el balance térmico de un satélite del tamaño de una caja de zapatos va a aguantar o se va a freír en cuanto le dé el sol.

Aquí hay dos ligas muy diferentes, y tienes que elegir en cuál quieres jugar:

1. Old Space (La Vieja Guardia)

Hablo de los gigantes. De los que tienen el culo pelado de fabricar cosas espaciales: Airbus Defence & Space, Thales Alenia Space, OHB, la propia ESA.

  • Lo bueno: Pagan bien (un junior puede entrar en 35.000€ – 40.000€ fácil, y de ahí puedes subir). Tienen procesos robustos. No van a quebrar mañana.
  • Lo malo: La burocracia te puede matar. Para mover un tornillo necesitas firmar tres documentos. Los proyectos duran 10 años. Es posible que trabajes en una pieza del mecanismo de despliegue de un panel solar y jamás veas el satélite entero.
  • Perfil: Buscan especialistas metódicos.

2. New Space (Los Cowboys)

Aquí entran las startups y scale-ups. PLD Space, Ienai, Satlantis, Solar MEMS.

  • Lo bueno: Vas a tocar «hierro». Tienes opciones reales de ver y tocar el satélite o el cohete. Tomarás decisiones que irán al espacio en 18 meses, no en 20 años. La curva de aprendizaje es vertical.
  • Lo malo: El sueldo inicial suele ser más ajustado (quizás rondando los 28.000€ – 32.000€ al principio, quizás te paguen con stock options que pueden valer oro… o nada). El estrés es real. Olvídate de salir a las 17:00 todos los días.
  • Perfil: Buscan «navajas suizas». Ingenieros con hambre.

Mapa del tesoro: dónde están contratando ahora mismo

Vale, Carlos, muy bonito todo. ¿Pero dónde echo el currículum?

No busques «Ingeniero Aeroespacial» en LinkedIn y esperes magia. Tienes que ir a tiro fijo. Aquí tienes un listado de sitios donde creo que puede haber movimiento. Y ojo, que esto no es Silicon Valley, esto es aquí al lado.

En España

  1. PLD Space (Elche/Teruel): Ya no son unos chavales en un garaje. Son la referencia europea en microlanzadores. Buscan gente de propulsión, estructuras y aviónica. Si sabes programar FPGAs o entiendes de sistemas de control en tiempo real, te pondrán la alfombra roja.
  2. Ienai Space (Madrid): Estos tíos hacen sistemas de propulsión eléctrica para nanosatélites. Es ingeniería de detalle pura. Física de plasma, miniaturización. Si te gustaba la física difícil de la carrera, este es tu sitio.
  3. Satlantis (Bilbao): Cámaras para satélites. Óptica y espacio. Muy nicho, muy técnico, y en un entorno industrial potente como es el País Vasco.
  4. GMV (Madrid/Tres Cantos): No fabrican «cacharros», hacen el software que controla la misión. Si eres un crack de las matemáticas y la mecánica orbital, GMV es la escuela por excelencia.
  5. Deimos (Madrid, entre otros): Tocan desde sistemas de misión hasta integración de satélites. Un clásico que sigue fichando.

En Europa (si te atreves a salir)

  1. Isar Aerospace (Múnich, Alemania): La competencia directa de muchos lanzadores pequeños. Crecen como la espuma. Los sueldos de ingeniería allí empiezan en 60.000€ sin despeinarse, pero por experiencia te aviso: Munich es caro de narices.
  2. OHB (Bremen, Alemania): Es «Old Space» pero con mucho volumen de trabajo. Integración de sistemas grandes. Aquí te hará falta darle caña al alemán.
  3. ESA (EGT Program): El ESA Graduate Trainee. La puerta de oro. Entrar aquí es difícil (compites con toda Europa), pero si entras, tienes el sello de calidad de por vida. No conozco a nadie que lo haya hecho, pero de mis amigos que hicieron Graduate programs similares, lo han acabado petando.

Lo que la universidad NO te contó sobre las competencias

Aquí viene mi «insight» de ingeniero.

Verás, en el sector espacial (especialmente en New Space), tu título es solo la entrada al parque de atracciones. Para subirte a la montaña rusa necesitas otra cosa.

¿Sabes qué es lo que más se escucha cuando buscan gente?

«Oye, envíame a alguien que sepa resolver marrones, no que me recite de memoria las ecuaciones de Navier-Stokes.»

Aquí tienes el «Kit de Supervivencia» real:

1. Python es tu nuevo inglés

Saber inglés es obligatorio (C1 mínimo, no me vengas con «nivel medio»). Pero saber programar en Python es lo que te diferencia. Automatizar cálculos, procesar telemetría, simular trayectorias. Excel está bien, pero con Python vas un paso más allá. Y vamos, que hoy con la IA programa hasta el más tonto de la clase.

2. Electrónica para todos

Aunque seas ingeniero mecánico o aeronáutico de «fluidos», tienes que entender la electrónica. En un nanosatélite, todo está pegado. El calor de la placa afecta a la estructura, y la interferencia electromagnética afecta a la carga de pago. Entender Arduino o Raspberry Pi a nivel profundo (no solo copiar código de ChatGPT) te da puntos extra.

3. Ingeniería de sistemas basada en modelos (MBSE)

Esto suena aburrido, pero es la palabra mágica. Saber cómo encajan todas las piezas. Gestionar los requisitos sin escribir especificaciones infumables, sino usando modelos. Hay una escasez brutal de ingenieros de sistemas buenos que sepan usar (bien) herramientas como Cameo o Capella.

La verdad sobre el dinero y el estilo de vida

Vamos a hablar de pasta, que de vocación no se come.

Si entras en una startup espacial:

  • Horario: Flexible, lo que significa que a veces entras a las 9 y sales a las 21 porque hay un deadline de lanzamiento.
  • Ambiente: Brutal. Gente joven, apasionada, pizzas los viernes, sensación de tribu.
  • Sueldo: Como te dije, ronda los 30k al inicio en España. Pero aprendes en un año lo que en Airbus aprendes en cinco. Eso es salario diferido. Tu valor de mercado se dispara.

Eso sí, aunque suene muy chulo, tener mucha gente joven tiene sus problemas: la falta de experiencia.

Un amigo trabajaba en una start-up aeroespacial (que ya quebró) y comentaba que eso a veces era como un corral lleno de pollos sin cabeza.

Así que ve preparado para hacer un poco de todo, y sobre todo sé capaz de adaptarte a cualquier situación.

Por otro lado, si entras en una “gran corporación” del viejo espacio:

  • Horario: Fichas y te vas. Viernes tarde libre.
  • Ambiente: Más serio, más senior. Cafés de máquina y reuniones eternas.
  • Sueldo: Mejor entrada, pero subidas más lentas y burocráticas.

Mi consejo: Si tienes menos de 28 años y no tienes hipoteca ni hijos, vete de cabeza al New Space. Quémate un poco, aprende a velocidad absurda y luego, si quieres calma, véndete caro a la Vieja Guardia.

Cómo postular sin que tu CV acabe en la basura

No envíes el típico CV europeo aburrido.

Si quieres trabajar en New Space, necesitas diferenciarte, cúrrate un portafolio.

  • ¿Hiciste un cohete de agua que funcionaba con un Arduino para medir altura? Ponlo.
  • ¿Diseñaste una estructura optimizada topológicamente para impresión 3D en tu tiempo libre? Pon fotos.
  • ¿Participaste en el equipo de Formula Student o en una asociación de cohetería de tu universidad? Eso vale más que tres asignaturas de libre elección.

Demuestra pasión. Esta gente busca frikis (con cariño). Buscan a alguien que el sábado por la tarde se ve vídeos de Scott Manley o lee papers sobre propulsión iónica por diversión.

Mira, para cerrar esto…

El sector espacial ya no es cosa de tres agencias gubernamentales gastando dinero público. Es un negocio. Es una industria que mueve miles de millones y que necesita manos y cerebros.

No hace falta ser un genio de la NASA. Hace falta ser un ingeniero competente, curioso y con ganas de mancharse las manos.

Tienes la oportunidad de ser la generación que normalizó el acceso al espacio. No la desaproveches quedándote en un trabajo cómodo que no te llena.

Lánzate. (Juego de palabras intencionado)

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